Divulgando que es gerundio


El objetivo de este blog es exponer, de forma sencilla y asumible para un público amplio, temas relacionados con diversas disciplinas (con especial inciso en Psicología), de la manera más amena e interesante posible, y sin olvidar la rigurosidad.

El equipo de bloggers desea que se produzca un debate porque al fin y al cabo es la base del conocimiento, así que desde divulgando que es gerundio (sí, vaya nombrecito) se incita a los lectores a comentar las entradas, ya sea para preguntar, asentir, negar o cualquier cosa que se os ocurra.


viernes, 25 de marzo de 2011

Introducción a la hipnosis

La hipnosis es una técnica de intervención clínica utilizada por médicos, psicólogos o fisioterapeutas, en el tratamiento de problemáticas como el dolor crónico, adicciones, cirugía, recuperaciones de lesiones, depresión, ansiedad, insomnio, etc. Aunque es una técnica muy antigua, no adquirió rigor y sistematización científica hasta el siglo pasado.

Se podría definir como un proceso en el cual el hipnotizador guía al hipnotizado, ayudándole, a través de sugestiones, a alterar sus percepciones, emociones, pensamientos o conductas. Sin embargo, puede darse la hipnosis incluso sin la figura del hipnotizador (auto-hipnosis).

Su empleo complementario al tratamiento de elección ha demostrado reforzar la eficacia y disminuir el periodo de aplicación del mismo. Debemos desconfiar, por contra, de su aplicación de forma aislada, del tipo de las ofertas que se pueden ver, y más ahora que está de moda, sobre dejar de fumar con sólo una sesión grupal de 200 euros: casi seguro que no lograremos nuestro objetivo, y si lo hacemos, quizá no sea por el pseudo-tratamiento en sí.

Siguiendo por este hilo de uso fraudulento y/o mala divulgación, hay que señalar que la hipnosis no tiene nada de mágico, ni de paranormal, en contra de lo que mucha gente suele creer. Aunque uno puede entender esta creencia cuando se para a pensar en la visión engañosa que se da en los programas televisivos (¿quién no vio el conocido programa Flash Back?), teatros o diversos shows que la han tratado.

Nada más lejos de la realidad:

La hipnosis no sirve para recordar vidas pasadas (de hecho, estaría bien que primero alguien aportara una sola prueba de la existencia de esas supuestas vidas anteriores), ni siquiera para recordar mejor algo que sucedió en el pasado. Esto es debido a que, aunque es cierto que se gana en confianza en el propio recuerdo, no se gana en precisión, e incluso muchas veces puede darse lugar a falsos recuerdos. La supuesta re-experimentación que se realiza de la experiencia pasada tiene más que ver con las expectativas, creencias e influencias del contexto actual, que con una re-experimentación real. Y ni mucho menos podemos recordar eventos de una época en la que aún no teníamos un desarrollo madurativo suficiente para poder consolidar recuerdos (por ejemplo, en etapas fetales, o en la infancia temprana).

Por otro lado, el sujeto en hipnosis no está a merced del hipnotizador. Todas las acciones que lleva a cabo durante la hipnosis, las hace porque quiere, y si se le sugiere realizar algo que no quiere, no tendría por qué hacerlo. El sujeto es en todo momento consciente de lo que hace. Como apoyo a esto, además, tenemos que zonas frontales de la corteza (decisión, planificación) se mantienen activas durante hipnosis. Además, la inducción en hipnosis es más mérito del hipnotizado que del hipnotizador, y está relacionada con su capacidad de concentración e imaginación (no con el sueño, ni con credulidad o debilidad). Por tanto, no es algo pasivo, sino que precisa de un sujeto activo y esforzado en el proceso en el que se halla inmerso.

Por ahora, lo dejamos en esta introducción, y breve comentario de lo que no es la hipnosis. Más adelante, profundizaré algo más: fases, técnicas, etc.
(Entrada compartida con Espacio Sináptico)

Fuentes:

- Capafons, A. (1998). Hipnosis clínica: una visión cognitivo-comportamental. Papeles del Psicólogo, 69.
- Hernández Mendo, Antonio. (2001) Hipnosis: una estrategia científica de intervención en psicología del deporte. Revista Digital, 35.

9 comentarios:

Dany dijo...

Curioso, aunque lo más interesante a mi modo de ver y que es más desconocido es cómo se induce y en qué estado se encuentra el paciente.

Kato dijo...

Estoy a la espera de más info sobre la hipnosis. He podido escuchar historias sobre medicos que autohipnotizados han sido capaces de realizarse operaciones extremadamente dolorosas, ¿las conoces?, ¿es esto posible?.

Y por otro lado también me gustaria preguntar si se ha realizado algun estudio relacionando el efecto de la hipnosis con el del placebo.

Un saludop!!

David dijo...

Sobre la inducción comentaré algo más en la próxima entrada. Es vital que el sujeto tenga voluntad de ser hipnotizado, y que tenga un mínimo de capacidad de concentración e imaginación. Hay personas más sugestionables o menos, pero es una capacidad que también puede entrenarse. Normalmente se realiza la inducción apoyándose en ejercicios de relajación (aunque no es estrictamente necesario, e incluso puede inducirse provocando un estado de activación) para ayudar vaya poco a poco concentrándose más en las sugestiones que se le presentan.

En cuanto al estado, simplemente es un estado de concentración e implicación en las instrucciones que da el terapeuta (es muy importante la forma de darlas), que da lugar a que se experimente y actúe según ellas, de una forma automática, sin esfuerzo ninguno. Que se realicen las sugestiones sin esfuerzo, no quiere decir que no sea sea consciente de lo que se está pidiendo. Es decir no es un sometimiento ciego. Esta es uno de los miedos que mucha gente tiene, el ser controlado totalmente por la otra persona. Y tampoco existe un estado de trance o alteración de la conciencia en el que nos podamos “enganchados”. No hay ningún correlato cerebral que nos diga que estamos en un estado de ese tipo, ni se conoce ningún caso en el que el sujeto no pueda abandonar ese estado si así lo desea. Puede parecer decepcionante, pero es así, jeje.

Estas sugestiones, por ejemplo cuando se está tratando una fobia, favorecen la relajación cuando luego nos enfrentamos en la vida real al estímulo ansiógeno. También puedo hablar algo más de esto en próximas entradas. Porque esto no es un simple juego para decir, “qué guay, qué molona es la hipnosis”. Los profesionales la utilizan para ayudar en la intervención de diversos problemas.

David dijo...

¿Médicos autohipnotizados dices, Kato? A ver, lo que yo he visto es la aplicación de hipnosis de forma que podamos inducir analgesia a pacientes en cirugía, pudiendo así disminuir o incluso eliminar el uso de anestesia. Aunque tampoco puede utilizarse para todo tipo de operaciones, al menos no hoy en día. ¿Tú que te refieres a médicos auto-hipnotizados que se operan ellos mismos? De eso no recuerdo haber escuchado nada, y desde luego parece un poco extraño.

Sobre la relación entre hipnosis y placebo es interesante.
Solo hablar del efecto placebo da para otra entrada/s. Para quien pueda leer esto, lo primero es aclarar que el efecto placebo se relaciona con las expectativas del cliente acerca del tratamiento que va a recibir. Así, está bastante contrastado el hecho de que únicamente estas expectativas ya ejercen un efecto positivo en los resultados del tratamiento. De ahí que los estudios experimentales deban controlar esta variable cuando se trata de medir la eficacia de los tratamientos. Ojo, esto no quiere decir que el efecto placebo sea malo, al revés, es bueno: en la práctica clínica es una variable que puede utilizarse de forma ventajosa para que el tratamiento tenga mayor efecto. Sin embargo, de cara a evaluar la eficacia de un tratamiento de por sí, es importante aislar los efectos de la expectativa del paciente, de los efectos del tratamiento en sí.

Esto pasa tanto en Psicología como en Medicina(sí, las variables psicológicas influyen también en lo orgánico; pero esto va más allá del placebo). Sin embargo, en Psicología el concepto de placebo es diferente. El efecto placebo no tiene el significado negativo que muchas veces se tiene en contextos médicas, puesto que las expectativas no son tanto algo ajeno, como precisamente una de las variables que el tratamiento psicológico va a modificar. Es un tema largo sobre el que supongo escribiré también más adelante.

Dicho esto, está claro que hay una relación estrecha entre expectativa e hipnosis. Es muy probable que la hipnosis, como complemento al tratamiento que se aplique, actúe en gran parte precisamente a nivel de expectativas, y así aumentar la eficacia del “verdadero” tratamiento psicológico que estemos aplicando en ese momento para solucionar el problema o trastorno que estemos tratando. Pero tengo que ser sincero, y debo reconocerte que no estoy muy empollado en este tema en concreto. Intentaré informarme más, aunque ahora me pilla en periodo de “exámenes de entretiempo”, jejje.

Pd: Juas, vaya tocho. De verdad que he intentado resumir XD

Kato dijo...

Lo siento David te habia escrito un tochaco inmenso comentandote unas cosillas que he encontrado pero el cabrón de google me lo ha tirado por la borda al logearme >.<!.

Te dejo la info de todas maneras:

http://www.20minutos.es/noticia/371011/

http://dr.escudero.com/

http://www.youtube.com/user/noesiologia?gl=ES&hl=es#p/u/10/qpQDAXTfaRE

Lo que decia basicamente es que hay que cojer esto con pinzas, porque no existe ninguna referencia solida hacia este medico en las redes de puiblicación medicas. También que eso del medico autohipnotizado lo lei en un libro "El medico perplejo" que lo tengo prestado ahora mismo y no puedo pasaros su bibliografia sobre este asunto.

Por ultimo también hacia un comentario sobre el placebo. No entiendo tu diferenciación de conceptos de placebo entre la psicología y la medicina... :s

Un saludo.!!

David dijo...

Ah vale. Creía que decías que el propio médico, autohipnotizado, se operaba a sí mismo XD.
Operarse sin anestesia, previo entrenamiento en auto-hipnosis, sí se hace.
En realidad el paso de hipnosis a auto-hipnosis no es algo tan complejo, teniendo en cuenta que en la propia hipnosis el mérito principal, como digo, no es del hipnotizador (que lo que hace es guiar), sino del hipnotizado.

Que el dolor es algo subjetivo y tiene mucho de psicológico, y no es solo reducible al daño físico que se está sufriendo, ya lo sabían hace siglos. Hoy día, simplemente, lo empezamos a comprender todo mejor, estudiándolo de forma científica. Y no acudimos a explicaciones mágicas o místicas.


En cuanto al placebo, tampoco es que me explicara del todo bien. Lo que quiero decir es que lo que es un placebo en medicina (una variable que afecta al tratamiento de determinada patología pero desde esa disciplina no puede explicarse cómo) no tiene por qué serlo en Psicología. En Psicología, en lugar de placebo, sería una variable de "pleno derecho", un factor psicológico (expectativas, emociones,...) estudiable por esta disciplina. Otra cosa es que aún no tengamos un conocimiento muy preciso a nivel psicólogico sobre cual es o cuales son exactamente esas variables y cómo funcionan.

En este interesante artículo desarrollan esta idea, poniéndo el ejemplo (hacia el final del artículo)de cómo una pastilla inocua a nivel químico podría afectar en el tratamiento de la depresión, mediante variables psicológicas (serían estas últimas las que desencadenarían la respuesta a nivel bioquímico):

http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=2023

Kato dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kato dijo...

xDDD no no a tanto no ha llegado este señor xD. Sin embargo ahora recuerdo un caso de un medico que fue capaz de realizarse una operación a si mismo (Si, se que no tiene que ver con la hipnosis ya que el si tomo analgesicos, pero es cuanto menos curioso xD). Te pego la reseña de la revista Quo.

"Aislado en la Antártida, Ivanovich Rogozov hizo una proeza médica: sufrió un ataque de apendicitis y se operó a sí mismo con la ayuda de un compañero que le sostenía el espejo en el que se miraba la herida. Lo hizo sin guantes, el 2 de abril de 1961. Se administró procaína para aguantar el dolor, hizo un corte de doce centímetros en el abdomen, alcanzó el apéndice y lo extirpó."

La parte psicólogica del dolor es bastante importante, sep. De hecho me estoy acordado ahora mismo de un experimento que escuche al neurocientifico Mario Alonso Puig. Relato como la influencia (positiva o negativa) que nos trasmitian las personas de nuestro alrededor podia alterar nuestra resistencia ante el dolor. En el experimento animaban o desalentaban al sujeto. Posteriormente se contabilizaba su aguante al introducir una mano en una caja con agua helada.

Ahora si que entiendo a lo que te referias acerca del placebo. Entiendo tu diferenciación pero sin embargo opino que la compresión total de este fenomeno obligara a una unificación en cuanto a conceptos entre las distintas ramas de las ciencia. De hecho un medico deberia tener conocimiento de como su confianza ante un tratamiento u otro puede hacer que varien los resultados pertenecientes al efecto placebo y utilizar esto en pos del paciente. Lo que quiero decir es que debe de existir un intercambio de conocimientos, que de hecho existe ¿que harian las investigaciones medicas si no se contase con un grupo de control placebo?.

Gracias por el articulo, me vendra de perlas. Y buahhh xD que maravilla en serio, a ver para cuando se desentrañan los procesos intrinsecos de esa relación entre las variables psicólogicas y las respuestas biologicas, aunque parece que aun falta mucho. Sin duda supondra otro peldaño más en nuesro conocimiento sobre la relación mente (proceso emergente) y cerebro.

Saludos!!!

PD: Esta vez copio antes de loguearme xDD.

Salvador Muñoz dijo...

Creo que este tipo de terapias como muchas otras incluso milenarias se han ensombrecido de espaldas a la ciencia creando todo tipo de mitos y afirmaciones más que dudosas. Es bueno clarificar el método terapéutico de la hipnosis y señalar sus aplicaciones y ventajas en el tratamiento de diversas patologías desde la perspectiva científica de forma honesta y responsable.

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